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Aprende como puedes alejar las malas energías de tu alrededor

Todas las personas estamos rodeadas por energía, esta puede ser buena o mala, eso dependerá de diversos factores. Sin embargo, las personas también pueden transmitirnos malas energías, un ejemplo de ello es la envidia. Aunque no lo creas, la envidia es una de las energías negativas más comunes que más afectan a las personas en todo el mundo.

Las malas energías no afectan solo a la las personas, sino que también pues albergarse en lugares como tu negocio, tu hogar y más. Estas malas energía hacen que nos ocurran cosas malas y que presentemos síntomas de negatividad.

Hay varias formas en las que puedes atacar estas malas energías, puedes acudir con un vidente de confianza para que realice una limpieza. Para estos casos, nuestra recomendación son las limpiezas energéticas de Alicia Collado. Esta mujer te ofrecerá una excelente atención y resolverá tu problema en tiempo récord.

La otra opción que tienes es realizar un hechizo de sencillo de limpieza para poder deshacerte de las malas energías que haya sobre ti y sobre tu hogar o familia.

¿Cómo sé que estoy rodeado de malas energías?

Saber si te encuentras rodeado de malas energías puede llegar a ser bastante sencillo. Tan solo debes prestar atención a las cosas que te rodean y a las cosas que ocurren a tu alrededor. Esta es la primera cosas que hará que te des cuenta de si estás bajo los efectos de las malas energía.

A continuación te daremos una serie de cosas que puede ocurrirte y son un claro indicativo de que puedes estar siendo víctima de las malas energías en tu hogar.

Mal humor constantemente: una de las cosas que pueden hacer que notes que te encuentras bajo los efectos de las malas influencias es que siempre te encontrarás de mal humor. Estar de mal humor en algún momento es normal, sin embargo, si esto se vuelve demasiado frecuente, es recomendable busques ayuda profesional.

Ansiedad: Es bastante común que las personas que están bajo los efectos de las malas vibras lleguen a presentar ansiedad o estrés por cosas que normalmente no tendrían ninguna importancia. Si estás padeciendo de esto, es posible que estés bajo los efectos de las malas energía.

Agotamiento físico y mental: ¿Te siente cansado todo el tiempo? Esto es algo bastante común en personas que han sido víctimas de las malas vibras. Sin embargo, no siempre es el caso, ya que puede haber muchos factores que incluyen en esto. Pero si se vuelve algo constante, una consulta con un vidente profesional no estaría mal.

Quejas constantes: Otra de las cosas comunes que ocurren cuando eres víctima de las malas energías es que te quejarás por todo y con todos. Parecerá que todo está mal y que nadie, ni siquiera tú, es capaz de hacer las cosas bien. Incluso, por las cosas más simples y tontas te quejarás. Esto puede acarrear conflictos, no solo tu núcleo familiar sino también en el ambiente laboral.

Este síntoma puede legar a ser muy peligroso, si te encuentras pasando por esta situación, lo más recomendable es que acudas con un profesional para resolverlo.

¿Cómo puedes protegerte de las malas energías?

Al hacer frente a las energías negativas evitas que se instalen y tomen las riendas de tu vida. Hay muchas formas de protegerse de las malas energías y síntomas que provocan. Si las pones en práctica, mantendrás alejadas las malas sensaciones:

  • Mentalidad positiva: olvídate del pesimismo, aprende a gestionar los malos momentos y procura buscar la parte buena de todas las situaciones.
  • Mantén alejados tus miedos: a veces no es necesario que las energías negativas, síntomas incluidos, vengan de fuera. Tú mismo, sacando a relucir tus miedos e inseguridades las recreas y favoreces.
  • Lleva un amuleto: puede ser cualquier cosa, desde no salir de casa sin aplicarte unas gotas de aceite esencial de romero en las muñecas, hasta llevar una foto de familia en una ocasión especial. Cualquier cosa que te dé buenas vibraciones es válido.
  • Dedícate tiempo: disfruta de las cosas que te gustan, mímate, cuídate. Dedica unos minutos al día a reflexionar, meditar, hacer yoga, leer, escribir, a la música… De vez en cuando, es beneficioso apuntarse a un retiro de meditación, por ejemplo, o un retiro espiritual.